4.- Visión y Suceso dados a Raymond Aguilera en Julio de 1990.

Es el 13 de Julio de 1993, voy a documentar una visión y un incidente que sucedió hace tres años de memoria, pues nunca fue grabado en cinta. Todas las mañanas el Señor me recuerda incluirlo en el Libro de Profecías. ( He decidido ayunar y orar mientras documento esta Visión /Suceso, ya que el Recio Combate Espiritual que trae este suceso es increíble).

  Visión y Suceso

  Una tarde mientras oraba en mi cama. Tuve la visión de Cristo llevando una Cruz, bajando por una calle y pude ver a alguien azotándolo con fiereza.

  Entonces escuché a alguien decir: “Si sigues golpeándolo, lo vas a matar antes de ser crucificado”.

  Pude ver a Jesús en tierra, en pena, cuando tomaron a alguien de la multitud para llevar Su Cruz. Llegando al sitio de la crucifixión, vi como varios hombres sostenían a Cristo, mientras otro hombre grande clavaba Su Mano Izquierda a la Cruz. Este hombre grande tenía brazos enormes y usaba un pedazo de tela al rededor de su frente. Elevó un mazo de madera y dejó caer un golpe en la Mano o la Muñeca de Cristo. Podía ver el sufrimiento de Jesús mientras su Cuerpo se levantaba en el aire por el impacto de golpe. De alguna forma, veía el mazo bajar hacía Jesús como si estuviera cayendo sobre mí.

  Recuerdo haber estado conmocionado, viendo lo que sucedía en espíritu. Luego vi la imagen de la Mano Derecha que era clavada desde la misma perspectiva. Podía ver toda la fuerza que este hombre usaba con su mazo. Después que las dos manos estaban clavadas, clavaron sus pies, mientras Jesús se sacudía sin éxito. Pude ver los hombres levantar la Cruz. Luego creo que colocaron cuñas de madera como soporte para sostener la base de la Cruz.

  Me parece extraño que pueda recordar el hombre grande con el mazo de madera tan clara después de tantos años. Me veo a mí mismo recostado en la cama contemplando lo que había visto en el espíritu. Así, de pronto, mi mano izquierda empezó a separarse lentamente del cuerpo. Intenté detenerla sin éxito. Con mi mano extendida, el mismo hombre grande que vi antes en la visión de Cristo, levantó el mismo mazo de madera en el aire. Recuerdo intentar quitar mi mano mientras veía el mazo subir y bajar con gran fuerza en un golpe espiritual. Me puse histérico, pateaba, gritaba y luchaba en vano. Estaba luchando con todo el poder  que disponía. Realmente no dolía, solo la sensación de no poderse mover y ver el mazo bajando.

  Entonces el hombre reapareció y mi mano derecha empezó a moverse alejándose de mi cuerpo. Luché lo más que pude sin lograrlo y fue también clavada. Me encontré con los brazos extendido y clavados a la parte superior de la cama, y me sentía completamente indefenso. Luego mis piernas empezaron a juntarse, opuse resistencia, tanto como pude, pero todo fue inútil pues el mismo hombre nuevamente apareció con el mismo resultado. Luego la Cruz  fue levantada conmigo en ella, y asegurada al piso. Me pude ver entre miles y miles de personas que habían sido crucificadas. Las colinas estaban literalmente cubiertas de cruces, algunos eran colgados y otros torturados. La mayoría estaban en cruces pero había algunos que eran colgados o torturados. Era como un inmenso cementerio de Cruces.

  Súbitamente vi, una Estrella Blanca aparecer desde dentro de una Luz Blanca Brillante sobre las colinas y me di cuenta que era Jesús. Le pregunté sobre lo que pasaba y no recibí respuesta. Entonces vi y percibí lo que parecía un vacío negro que no iba a ninguna parte a mi izquierda. Empecé a decirle inmediatamente a Cristo que no era el lugar adecuado para mí. Recuerdo que le decía que yo no pertenecía a ese lugar, que me correspondía estar con las otras cruces, lejos del vacío negro. Pero Cristo no decía una palabra. Él permanecía sobre las colinas y me observaba. Le rogué y le rogué. Y Él permanecía sobre su colina en silencio.

  Luego, después de veinte minutos Cristo dijo: “Los que están en cruces fueron personas que han sido crucificadas por Mí a través de los años.”

  Este incidente me  sobrecogió. Me quedé ahí esperando y esperando por cerca de veinte minutos cuando otra visión apareció ante mis ojos. (no voy a documentar está otra visión pues el Señor no me dijo que lo hiciera. Así que aquí dejo esta visión y suceso).


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