21.-
Profecía dada a Raymond Aguilera entre el 15 de diciembre de 1990 y el 1 de
enero de 1991 en Español
¿Cómo
les va, Mis Hijos e Hijas?
¿Cómo
les va, Mis Hijos e Hijas?
¿Cómo
les va, Mis Hijos?
Sí,
¿Cómo les fue? ¿Cómo les fue?
Las Puertas, las Puertas
del
Cielo, del Cielo, del Cielo.
Oh,
las Puertas del Cielo
no
son anchas,
no
son anchas,
no
son anchas.
Sí,
Mis
Hijos estudien, estudien la Biblia.
Estudien
la Biblia
pues
las Puertas, las Puertas
no
son anchas,
no
son anchas,
no
son anchas
en
el Cielo, en el Cielo.
Estudien,
Estudien Mis Hijos y Mis Hijas,
pues
su Padre los ama.
Pues
su Padre los ama
con
todo Su Corazón,
con
todo Su Corazón,
con
todo Su Corazón,
con
todo Su Corazón
de
las estrellas, del mundo
y
de todo lo que va a suceder
y
de cómo va a suceder.
Oh,
sí,
Soy
el Padre de todo.
Oh,
estudien. Estudien la Biblia,
así
se pueden enseñar ustedes mismos.
Así
se podrán enseñar a sí mismos.
Así
se podrán enseñar a sí mismos acerca del demonio,
del
demonio que es muy perverso.
Es
muy perverso.
Quiere
devorarlos.
Quiere
devorarlos.
Estudien
Hijos Míos e Hijas Mías, estudien.
Éste
es su Dios. Éste es su Dios.
Éste
es su Dios con Su Hijo,
con
Su Hijo, con Su Hijo
y
el Espíritu Santo
y
el Espíritu Santo
y
el Espíritu Santo,
el
Hijo Jesús, el Hijo Jesús,
el
Cristo, el Cristo,
el
Cristo Jesús,
Jesús,
Jesús.
Es
muy duro. Es muy duro.
Es
muy duro, el demonio.
Es
muy duro, el demonio
con
Mis Santos, con Mis Santos.
Sí,
pero el tiempo ha llegado. Ha llegado.
Es
la Ley,
la
Ley de Jesús,
la
Ley de Jesús,
la
Ley de Jesús.
¡Escúchenme!
Escúchenme, el tiempo ha llegado
Dic.
2, Dic. 2,
la
Guerra empezó, la Guerra empezó
en
el Cielo, en el Cielo.
Ayúdense
entre ustedes.
Ayúdense
entre ustedes en el Cuerpo de Cristo,
el
Cuerpo de Cristo,
el
Cuerpo de Cristo,
la
Iglesia, la Iglesia,
la
Iglesia de Dios, de Dios.
Ayúdense
entre ustedes. Ayúdense entre ustedes.
No
peleen. No peleen. No peleen.
Ayúdense
entre sí. Ayúdense entre sí
pues
el tiempo ha llegado, ha llegado.
La
Fecha que anuncié hace muchos años.
La
Fecha que anuncié hace muchos años.
¡Escúchenme!
¡Escúchenme! ¡Escúchenme!
Vayan
a la Iglesia, vayan a la Iglesia
y
estudien y estudien la Biblia,
la
Biblia, la Biblia,
y
coman, coman, coman
la
Comunión,
la
Comunión,
la
Comunión.
¡Es
importante!
Es
importante.
Es
importante Hijos Míos.
¡Escúchenme!
¡Escúchenme! ¡Escúchenme!
Miren,
miren al Cielo, al Cielo.
Búsquenme.
Estoy
aquí en el Cielo,
su
Padre, su Jesús, su Espíritu Santo.
¡Llámenme!
¡Llámenme!
Llámenme
con sus pecados, con sus pecados.
¡Llámenme!
¡Llámenme! ¡Llámenme!
Pues
quiero escuchar los pecados.
Arrepiéntanse.
Arrepiéntanse. Arrepiéntanse Mis Hijos e Hijas.
¡Escúchenme!
¡Escúchenme!
Las
Puertas no son anchas.
Las
puertas en el Cielo no son anchas, en el Cielo.
Los
amo tanto. Los amo tanto,
Mis
Hijos e Hijas.
Sí,
Míos Hijos e Hijas Mías.
el
correo electrónico: Ray@prophecy.org
Para ayudar a financiar este ministerio Clic
sobre Botón de Donación
Para comprar los Libros de Profecía - Clic
en el Libro
o escribir a: Raymond Aguilera, PO Box 20517, El Sobrante, CA. 94820-0517,
EE.UU..,
Registro de propiedad literaria de 1989-2001, Raymond Aguilera.