29.- Profecía dada a Raymond Aguilera el 14 de enero de 1991 en lenguas, Inglés y lenguas no comprensibles.

 

Inglés.

 

Sí, Hombre, ¿Cómo están hoy? ¿Hombre, cómo están hoy? Los amo. Seguro que sí. Hombre, los amo tanto. ¡Uy Hombre! Los amo tanto. Hombre. Los amo tanto. Hombre, ¿Qué puedo decir? Hacen que Mi Corazón vibre cada vez que los pienso. Seguro que sí. Solo cosas Buenas. Solo cosas Buenas, cuando los pienso. Sí, Sí, ¡Oh Mis Buenos! Sí, Mis Buenos son tan buenos. ¡Oh! Los amo tanto.

 

Ellos lo intentan tan arduamente, aunque caigan. Caen de vez en cuando, pero los levanto. Los levanto porque conozco, conozco sus corazones. Sus corazones son Buenos. Sus corazones son Puros. Oh Sí. Los amo tanto. Sí, hombre, ¡Los amo tanto, hombre!, ¡Hombre! Me gustaría agarrarlos, sostenerlos. Me gustaría sostenerlos, a cada uno de ustedes, todo el tiempo. Todo el tiempo, Quisiera sostenerlos, hombre. Quiero sostenerlos.

 

Pero a veces, tengo que dejarlos ir. Me toca dejarlos ir. Me toca dejarlos hacer sus cosas, hombre. Pero sé, sé que volverán a Mí. Sé que volverán a Mí. Conozco. Conozco, conozco sus corazones. ¡Hombre! Conozco sus corazones. Es difícil, es difícil verlos caer a veces, pero siempre estoy ahí. Es por eso que envió al Consolador. Envío al Consolador, ¡Hombre! El Espíritu Santo.

 

Sí, sí, Jesús los ama, hombre, Jesús los Ama, ese es Mi Hijo. Ese es Mi Hijo Jesús, ¡Sí! Él está combatiendo por ustedes, hombre. Sí, está combatiendo por ustedes. Los ama. ¡Hablen con Él, hombre!. ¡Hablen con Él, hombre! Es tan simple, hombre. Es tan simple. Saben, la Guerra… la Guerra está dándose. Sí, se está dando, hombre. Jesús está ocupado, hombre. Está realmente ocupado, pero el nunca está ocupado para ustedes. ¡Nunca! ¡Nunca! ¡Oh Sí! Los ama mucho, hombre! Los ama mucho.

 

Me gustaría… Me gustaría que comprendieran lo que intento decirles. Me gustaría que pudieran… me gustaría que pudieran abrir esos oídos y esos ojos. Me gustaría que pudieran tocarnos, y tocarnos y fundirse con nosotros, fundir juntos nuestro espíritu. Entonces sabrían, sabrían la belleza del Amor, hombre. ¡Los AMO! ¡Los Amo!

 

Escuchen al Consolador. Escuchen al Consolador. Hombre, el Espíritu Santo les va a enseñar, Les va a enseñar las formas correctas, pero tienen que poner atención, tienen que poner atención, ¡hombre! Va a haber gente que intentará desviarlos a la derecha o a la izquierda. ¡Pero hombre!, Solo escuchen al Consolador y oren. Oren con el corazón, con su alma, hombre.

 

Alcáncennos. ¡Alcáncennos, Hombre! ¡Estamos aquí! ¡Estamos justo aquí. Hombre! Los amamos. No vamos a abandonarlos. De ninguna forma, vamos a abandonarlos. Pues los amamos. Los amamos. ¡Pero se nos acaba el tiempo. Hombre! Se nos acaba el tiempo. Escuchen su conciencia. Escuchen al Espíritu Santo hablándoles, escuchen su corazón. Escuchen a sus hermanos. Escuchen a sus vecinos. Ámense los unos a los otros, solo ámense, ámense. Recibirán de vuelta amor. Recibirán amor de vuelta.  (Lenguas no comprensibles…)

 


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