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33.-
Profecía dada a Raymond Aguilera el 21 enero del 91 en lenguas e Inglés.
En
el Cielo, en el Cielo, en el Cielo, Mi Hijo, Mi Hijo, Mi Hijo en el Cielo. Él
lo sabe todo. Él conoce todo, pero Mis Hijos, Mis Hijos escúchenme. Escúchenme.
Éste es su Padre, Éste es su Padre. Ahora Me dirijo a ustedes, les hablo
directamente, les hablo como un Padre. Ahora escuchen. Ahora escuchen.
Cuando
oren, cuando oren Mis Hijos, oren, vayan al cuarto, vayan al armario, cierren la
puerta, cierren las cortinas, cierren las ventanas. Apaguen esa televisión,
apaguen ese radio. Ahora, escúchenme. Oren, órenme, órenme con toda el alma y
el corazón.
Escucharé.
Escucharé. Porque hay tantas distracciones en este mundo que se pierden sintonía,
¡hombre! Se desconcentran. Escúchenme Mis Hijos.
Cuando oran, oren desde el corazón y no con la razón. Oren desde el
corazón, el corazón de su alma.
Éste
es su Padre. Éste es su Padre Jehová. Éste es su Padre Jehová. Éste es su
Padre Jehová. Escuchen Mis Hijos. Si solo supieran. Si comprendieran
cuanto amor les tengo. Los amo más, los amo más de lo que alguna vez pudieran
amar a alguien. Más de lo que podrían amar a su esposa. Mas de lo que podrían
amar… a sus hijos. Más de lo que podrían amar su casa, el carro, el bote,
más de lo que podrían amar el dinero. Más de lo que podrían amar cualquier
cosa. Y todo eso no se compara en lo más mínimo con cuánto los amo. Cuánto
los amo, con Mi Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo.
Escúchenme,
Mis Hijos. Escúchenme, Mis Hijos. Llegará la hora, llegará la hora en que se
asustarán. Se asustarán realmente, pero Yo estaré allí. Estaré justo allí
con ustedes. Órenle a Jesús, pídanle a Jesús. Él es el Rey. Él es
el Rey. Él es el Rey del mundo. Él es Mi Hijo. Él es Mi… Hijo.
Escúchenme,
escúchenme, vayan a su cuarto, cierren la puerta, cierren las cortinas. Saquen
la Biblia o cierren la Biblia. No importa, pero siéntense ahí y órenme, pídanme,
pero órenme con todo el alma y corazón. Luego pueden abrir la Biblia, pueden
abrir la Biblia y leer. No importa el orden en que lo hagan.
Pero
escuchen. Escuchen. Los oiré con el Amor de Mi Corazón. Con el
Amor de Mi Corazón. Hombre, si solo pudieran comprender que Mi Hijo está ahí,
Mi Hijo está ahí. Él está luchando. Está peleando la guerra. Está
combatiendo los demonios. Está combatiendo a Satanás.
Pero
escúchenme, Escúchenme. Abran sus oídos. La primera batalla, la Primera
Guerra ya empezó. Diciembre 2, Diciembre 2 de 1990. Diciembre 2, Diciembre
2 de 1990. Implanten eso en su cerebro. Implántenlo en tu cerebro de la forma
que quieran. Tatúenlo en sus párpados. No me importa como lo hagan. Ese fue el
principio, ese fue el principio de la Primera Guerra.
La
Primera guerra, escuchen, escuchen. Inicié también la Segunda guerra.
La Segunda guerra está en camino. Está en camino. Llegará en mil más
muchos años, en mil más muchos años. No puedo decirles el momento exacto, No
quiero decirles el momento exacto pues así se sentirían cómodos. Así esperarían
las cosas, esperarían las cosas y se volverían perezosos. No les diré el día
y la hora, pero está en camino, está en camino. La envié, la envié y viene
en camino, viene en camino, Hay un pedazo de estrella en camino. Hay un trozo de
estrella en camino, Mis Hijos. Sí, se van a asustar, se van a asustar, van a
tener miedo.
Escúchenme
Mis Hijos. Vayan a la habitación, vayan a la habitación y oren. Oren solos.
Oren solos. Oren solos hasta que su corazón este completamente vacío de orar,
porque este es el tipo de oración que van a necesitar. Esa es la clase de oración
que van a necesitar para encontrar la paz en su corazón o cuando lleguen
aquellos días. Pues cuando vengan aquellos días, eso será la única salvación
que tendrán.
Al
terminar traigan a su madre, hermano, hermanas. Traigan toda la familia y a sus
hijos e hijas y vayan a aquella pieza, cierren la puerta, y oren con todo sus
corazones. Oren con todo el corazón, Mis Hijos, porque es la única forma. Es
la única forma en que hallaran paz, en esos tiempos difíciles. Y digo, tiempos
realmente difíciles para la tierra. La tierra que piensan que conocen va a
hacer cosas muy extrañas pero todo está organizado de acuerdo a Mi Plan, a Mi
Plan, a Mi Plan que dije a sus padres hace muchos años, hace muchos, muchos años.
Ahora
escúchenme, escúchenme, pongan atención, escuchen. ¡Pongan atención
Mis Hijos! Éste es su Padre. Éste es su Padre. Yo soy, Yo soy, Yo soy, Yo soy
Jehová, Yahvé… Yahvé, Yahvé con el Hijo y el Espíritu Santo.
No puedo hacerlo más claro que esto.
Escúchenme,
Escúchenme, Escúchenme.
¿Cuántas veces tengo que decirlo? Quédense sosegados y tranquilos y escuchen lo que les estoy contando ahora, pues
cuando suceda, será ya muy tarde. Y todo lo que tienen es a la Biblia, a Mí,
Jesús y al Espíritu Santo. Traigan a sus familias cuando terminen de orar por
sí mismos. Junten a su familia en el cuarto y enciendan una vela, enciendan
una vela. Una, que representan a tu Padre, el Hijo y
al Espíritu Santo. Pongan la vela donde quieran. Esa es una señal para recordar.
Esa es una señal para recordar que estoy en camino a recoger a
Mis Hijos, a Mis Corderos, a Mis Ovejas, al Paraíso Conmigo.
Pero
recuerden, recuerden las cosas violentas que le pasarán a este planeta. Los
climas de este planeta van a cambiar. Las mareas de los océanos van a subir y
bajar. Van a subir y bajar, no como están acostumbrados, irán más altas que
las montañas y más bajas que los valles que tienen en la tierra. El
océano va a levantarse y descender. Todo el hielo del Norte y del Sur se va a
mover. No se moverá lentamente, en verdad ARRASARÁN. Aplastarán
continentes, aplastarán continentes con tal fuerza que nunca creerían,
que tales cosas pudieran suceder.
Abran
sus ojos. Abran sus oídos. Invierno no será invierno. Verano no será verano.
Otoño no será otoño. Desde todos los rincones de la tierra desde el Norte,
desde el Sur, desde el Oriente, desde el Occidente todo será puesto al revés. Entonces
sabrán que Yo soy su Dios. Entonces sabrán que Yo soy su Dios. Su Dios del
Cielo y Tierra. De todo lo que es y será de Universo a Universo, de los Cielos,
de los Cielos.
Escúchenme
Hijos Míos. El tiempo se ha fijado. La Hora se ha establecido.
No diré la Hora. No le diré la Hora a nadie. Pues Éste es su Dios. Éste
es su Dios Jehová. Jehová lo sabe todo. Jehová lo sabe todo.
Pero
escuchen, escuchen. Junten las familias, Junten las familias en unidad. Todos
Mis Hijos traigan su hermano, su hermana, su hijo e hija, júntenlos. Oren. Oren
con el corazón y junten el Cuerpo de Cristo, junten el Cuerpo de Cristo. Junten
las iglesias. Junten las iglesias… Mis Hijos. Paren de pelear, paren de
discutir sobre pequeñas palabras estúpidas y pequeñas líneas acerca de quién
tiene la razón y quién no, pues nadie está bien o mal sino Yo, su Padre Jehová,
Él que soy, Él que soy.
¡Ahora
pongan atención!
¡Ahora!
Pues el Cuerpo de Cristo es enorme. Hay más gente en el Cuerpo de Cristo de lo
que pueden contar. Pero escúchenme. Esto es muy importante. Pueden estar
en el Cuerpo de Cristo y todavía no serlo.
¿Por qué?.
¡Debido a su pecho! Van por ahí con el pecho levantado, pensando que
son muy gloriosos, que son tan grandes. Pero les digo, el pecho
los va a llevar al abismo. Ese gran pecho los llevará al Abismo. Ese orgullo,
ese ego. Ese orgullo, ese ego. Ese orgullo, ese ego que ustedes Cristianos
tienen. Creen que están más altos que el todopoderoso. Todo lo que va a
hacer es conducirlos al Abismo.
Escuchen.
Humíllense. Humíllense. Sean Humildes. Sean como
Cristo. Cuando se les presente un problema piensen en qué hubiera hecho Cristo
en esa situación. ¿Qué haría Cristo en esta situación? No sean
jactanciosos. No sean jactanciosos. Ser bocones, ser bocones los llevará solo
al abismo, al abismo, al abismo.
¡Escúchenme!,
¡Escúchenme!, no quiero que ninguno suba al gran escenario. Odio eso,
Oh, no saben cuánto esto me molesta. Cuando se paran ahí y se jactan y se
sientan y profetizan y no saben de qué diablos están hablando. Se sientan allí
y quieren que la gente los oiga.
Y
algunos de ustedes pastores, ¡Oh Hombre! Sí Me hacen enfadar. ¡Oh Hombre! Me
hacen enfadar tanto. ¡Tanto orgullo! ¡Tanta arrogancia! Muchacho,
Me hacen enfadar tanto. Me gustaría ir y abofetearlos ahí mismo. Pero sé
que cuando venga su hora, Me encargaré de ustedes. Recuérdenlo. Cuando
llegué su hora, Me encargaré de ustedes. Recuérdenlo. Cuando llegué su hora,
Me encargaré de eso.
Y
a ustedes Mis Cristianos. Los amo, Oh cuanto los amo. ¡Hombre! si solo
pudieran entender cuanto los amo. Escuchen. No quiero perder ninguno de
ustedes, ni uno solo, ni uno solo. Los amo tanto.
Oh,
pero escuchen, humíllense. Pongan sus oídos a tierra. Pongan sus oídos
a tierra. Escuchen, disciernan, juzguen, juzguen todos esos Profetas. Juzguen
todos esos Profetas y realmente oren y oren y oren. Y enviaré al Espíritu Santo y Él les dirá quién está
diciendo la verdad y quién no. Pondré la chispa en su corazón y seguirán el
correcto. Pero escuchen, escuchen.
Los
que se paran y gritan y vociferan y les dicen que lo saben todo, ustedes podrán
decir, pues le estoy diciendo al Espíritu Santo, ahora en este instante, que lo
pongan en sus corazones, podrán decir la diferencia entre un buen pastor y un
mal pastor pues esta época se está tornando muy apretada. Los
tiempos se vuelven más apretados.
Y
Satanás, el demonio, va a intentar de ahora en adelante lo mejor. Desde
Diciembre 2. Desde Diciembre 2. Él intentará lo último, lo mejor
para conseguirlos. Los va a presionar. Pondrá obstáculos. Lanzará sexo a la
cara. Intentará romper la familia más que antes.
Escúchenme.
Escúchenme.
Háganse fuertes. Compenétrense con la Palabra, Mis Hijos, compenétrense
con la Palabra. Éste es su Padre. El Padre de todo… escúchenme Mis
Hijos… escúchenme Mis Hijos, los amo. Los amo. ¡Oh! Mis Hijos, si solo
pudieran entender cuanto amor tengo por ustedes. Pero comprendo, entiendo el
mal y la debilidad que hay en el mundo. ENTIENDO MÁS DE LO QUE PIENSAN.
Pero
escuchen. Estoy ahí con ustedes. Estoy ahí con ustedes, y los protegeré de
los lobos, Y los protegeré de chacales. Voy a protegerlos de los pastores malos.
Los protegeré de los malos profetas, de los falsos profetas.
Sí,
Mis Hijos, escúchenme. El Espíritu Santo
trabaja entre ustedes. Él está organizando todas las iglesias. Está
lanzando Palabras, está lanzando pistas. Está cambiando las leyes. Esta
cambiando la forma de pensar de la gente pues estoy juntando Mi Rebaño, los
estoy juntando, porque el tiempo se acerca. El tiempo se acerca, porque se les
va a lanzar de todo. Y digo, de todo. Hasta el sifón de la cocina. Hasta el sifón
de la cocina. Luego más y luego más.
A
algunos de ustedes serán asesinados. Algunos de ustedes serán
asesinados por Mi Causa. Escúchenme. Escúchenme. Las cosas se van a
poner rudas. Los tiempos se van a poner rudos. La han pasado fácil. La han
pasado fácil porque conozco el futuro. Conozco el futuro.
Escúchenme
Mis Hijos. Va a haber un tiempo, va a llegar un momento en que va a ser duro
llamarse Cristiano. Va a ser duro llamarse Cristiano, pues no sabrán a
quién dirigiese. No sabrán a quién dirigirse pues si la persona equivocada oye
que es un Cristiano pueden ser asesinados. Pueden ser muertos. E intentarán
proteger a sus hijos. Se preocuparán por la suerte de sus hijos.
Pero
escuchen, no se preocupen si pierden la vida. Pues si pierden la vida, irán
al Cielo Conmigo. Si lo hacen en Mi Nombre, irán al Cielo. Voy a enviar
algunos Profetas. Voy a enviar algunos Profetas. Estos Profetas les van a decir.
Les van a decir la verdad y ustedes sabrán que están diciendo la verdad.
Sí,
sí, sí. Sabrán. Su corazón va a saber. Bueno, Mis Hijos oren. Vayan
al cuarto, cierren la puerta, pues el clima va a cambiar. Los climas van a
cambiar. Algunos de ustedes perderán sus casas debido al clima, las tormentas.
Los huracanes, los tornados, y cuanta cosa. Sucederá.
Pues
lo que dije, lo que dije hace muchos años, cuando Adán y Eva escogieron
abandonarme. Me dolió tanto. No saben cuanto Me dolió. Nunca comprenderán
la pena, la angustia cuando vi lo que vi. Pero el momento está aquí, el
momento está aquí, del cual les he estado hablando a través de la Biblia por
cientos y cientos…por miles y miles de años.
Pero
escuchen. Escuchen. Estoy con ustedes. Estoy ahí. Estoy ahí. Abandonen
cualquier cosa pero no a su Padre que está en el Cielo. Abandonen cualquier
cosa pero no a su Padre que está en el Cielo. Éste es su Padre. Él que soy.
Él que soy. Nunca lo olviden. Nunca lo olviden. El Padre en el Cielo, no
importa que pase, no importa que suceda, nunca olviden a su Padre pues a través
de Jesús es su salvación. A través de Jesús es su salvación. A través
de Jesús.
Busquen
a Jesús. Jesús es su salvador. Él murió por ustedes. Él murió por ustedes.
Él está luchando por ustedes en este momento. Él está luchando por ustedes
en este momento. Y recuerden que la segunda venida está cerca también. Estoy
enviando la estrella, estoy enviando el pedazo de estrella. Está en el
firmamento. Está en el firmamento. Sí miran, sí realmente miran, sí
realmente miran, lo verán. Lo verán muy pronto.
Lo
verán muy pronto.
Y esa es una señal. Esa es una señal de las cosas que dije que van a suceder.
Van a pasar. Van a pasar. Van a haber muchas otras señales, Mis Hijos, muchas
señales. Solo abran esos oídos y esos ojos. Miren al firmamento. Miren al
firmamento. Observen el clima. Observen a sus hermanos… y hermanas.
Y
observen a los que no van a venir Conmigo. Ellos les darán una señal también.
Ellos les mostrarán que no hacer. Ellos les mostrarán que no hacer. Pues ya he
asignado un lugar para ellos. Me duele aun decirlo, aun pensarlo,
que voy a perder uno, que voy a perder uno.
Pero
conozco el futuro. Pero conozco el futuro y sé lo que tiene que suceder, Mis
Hijos, Mis Hijos. No sé de cuántas manera puedo decirles, o de cuántas formas
mostrarles pero ya sé quién va a venir. Ya lo sé. Ya está escrito, los que
van a venir. Algunos no han nacido. Algunos no han… nacido.
Pero
escuchen, escuchen que cada palabra que les digo va a suceder. Cada Letra
de cada Palabra que les digo, va a suceder. Nada en el Universo va a
cambiar, lo que les digo hoy. No importa lo que el pastor les diga. No
importa lo que los teólogos digan. ¡Ni una Palabra! Ni una sílaba de
lo que les digo, va a pasar, que sepan que Éste es su Padre. Éste es su Padre
del Cielo. Pues el hombre no puede cambiar lo que ya puse en movimiento. Pues el
hombre no puede cambiar… lo que ya puse en movimiento.
Ellos
pueden racionalizar todo lo que quieran. Pueden racionalizar todo lo que quieran
pero lo único que encontraran es el abismo. Esa será su recompensa por ir en
contra de su Padre. Pues su Padre les ha advertido. Les ha advertido a lo largo
de los años, en la Biblia, a través de los Profetas y fueron ciegos y fueron
sordos.
Así
que lo único que puedo contarles, lo único que puedo decirles es que miren a
Jesús. Miren a Jesucristo. Miren a Jesús de Nazaret. Miren a Jesús de
Nazaret. Miren al Espíritu Santo y miren al Espíritu Santo entonces Me
hallarán. Me hallarán. Me hallarán. Yo soy Jehová. Soy Jehová. Soy
Jehová. Yo soy todo. Soy todo lo que era, es y será. Y nada, nunca lo cambiará.
Las palabras del hombre no lo cambiará. Recuérdenlo en su corazón… recuérdenlo
en su corazón, Mis Hijos.
Y
recuerden esto, recuerden que los amo, no importa lo que pase, no importa
lo que pase, no importa lo que pase. No importa lo que pase. Nunca se olviden
de su Padre del Cielo. Pues Yo los amo tanto, los amo tanto.
Recuerden
estas Palabras.
Lean Mis Labios. Lean Mis Labios. Los amo, los amo, los amo, los
amo, los
amo, los amo, los amo, los amo, Yo… los amo, los amo, los amo, los amo, Soy Él
que soy.
Éste
es su Padre. Éste es su Padre. Éste es su Padre que está en el Cielo. Les
digo que los amo, los… amo, los amo, los amo, los amo, los amo, los amo, soy,
soy, soy, soy Jehová. soy Jehová, soy Jehová, los amo, los amo, los amo, los…
amo, los amo, los amo.
Éste
es Jehová, Éste es Jehová. Éste es Jehová. Éste es Jehová. Éste
es Jehová.
Citas
de Referencia.
1.
Mateo.
Capítulos 22, 23, 24, 25.
2.
Efesios
Cap. 6.
3.
Apocalipsis
Cap. 22.
4.
Marco
Cap. 7
5.
Libro
de Santiago
6.
Libro
1 de Pedro.
7.
Libro
de los Romanos.
8.
Lucas
Cap. 21.
el
correo electrónico: Ray@prophecy.org
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