83.- Profecía dada a Raymond Aguilera el miércoles 10 de junio de 1992 a las 2:01 AM en lenguas y Español.

 

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué las cosas que quieren son más importantes que su Dios? El Dios del Cielo, del Mundo, de las Estrellas, de todo lo que es y que va a ser.  La gente del Mundo va a despertar un día y ya será demasiado tarde, pues el demonio va a venir y los va a devorar empezando por la cabeza. Pues no me escucharon con sus oídos. ¡El día del que les hablé a sus Padres y a los Padres de sus Padres hace muchos, muchos, muchos años, ha empezado!

 

¡Qué pena! ¡Qué pena! Piensan más en sus posesiones, su casa, su carro, su novio, su esposo, su esposa, sus hijos, sus hijas más que en su Dios. ¡Qué pena!

 

Lo estoy diciendo con el amor de Mi Corazón, en Mis Labios. Lo estoy diciendo de una forma que puedan entender. Con el amor de Mi Corazón, los amo con Mi Hijo Jesús y el Espíritu Santo. ¡Escúchenme! Este es su Padre. Lo estoy diciendo con el amor que tuve en el momento de hacerlos, cuando cree el Mundo, las Estrellas y todo lo que pueden ver y tocar, pero el momento está aquí. Sé que no Me creen, sé que no le van a creer a Raymond. Sé que su corazón endurecido es como una roca. La dureza de la Roca en su Corazón los va a llevar al sitio que hice para el demonio.

 

Está aquí. Es todo lo que puedo decir. Pues les he dicho por años y años y años y no están escuchando. No Me están buscando. Están poniendo palabras muy hermosas en sus labios pero su corazón es como una roca. ¡Qué pena! pues voy a limpiar todo aquello que sea sucio.

 

Este es su Padre diciendo Palabras con Amor, pues soy la Palabra que lo hizo todo, el Mundo y las Estrellas. Voy a decirle a Mi Hijo Jesús que limpie todo sin dejar nada. Lo voy a decir una vez más. No dejar nada que sea sucio. Lo que tengo es Limpio y Recto.

 

No importa si creen que su Pastor puede salvarlos o el ángel al cual le Oran, o su madre, o su padre, o su dinero, o su carro, o su casa. Le voy a decir a Mi Hijo, solo lo que Él quiera, que sea Limpio, que entre por las Puertas del Cielo, pues Mi Hijo es la Ley y Él hace lo que le digo.

 

Está es la forma en que los hijos deben ser con sus Padres. Esa es la forma en que el Padre es con el Su Hijo, Cristo. Los Dos son Uno en Mente y en Espíritu. Mi Hijo murió por ustedes y todavía no cambian su corazón. Tantos años han pasado y todavía no cambian su mente y su espíritu. Todo lo que piensan es en dinero y lo que puedan conseguir. Lo que van a conseguir es un sitio con el demonio, su dios. No esperaré más, pues ya les he dado todas las oportunidades que necesitan para ir al Cielo Conmigo. Los Santos que Me están buscando vendrán Conmigo por todo el tiempo que haya tiempo, pues les he dado Mi Palabra. “Que si me buscan, los salvaré.”

 

El resto, me lastima el corazón pues voy a perderlos. Pues les di la oportunidad y corrieron tras su dios el demonio y ellos creen que creen tanto. Se van a sorprender pues el día llega en que voy a cerrar el Libro de la vida.

 

Entonces Mi Hijo los llamará y les preguntará: “ ¿Qué has hecho para ayudar a Mi Padre a Limpiar el Mundo?” Y van a tener que contestar pues Él lee su Corazón, su Mente y su Espíritu. Y lo que Él diga lo van a tener que hacer. Si Él dice que no pueden ir al Cielo, no pueden ir. ¡Eso es todo lo que es! Esa va a ser la forma en que va a suceder.

 

Este es su Dios, el Padre del Cielo, de todo lo que es y va a ser. Ya estoy cansado y con lágrimas en Mis Ojos. El momento ya está aquí en que el Libro se cerrará en el Mundo. No les voy a decir la fecha, pero está allí, enfrente de sus narices. Eso es todo lo que su Padre les puede decir con Mi Raymundo en está fecha. Pero miren, tendrán que abrir sus oídos y sus ojos pues Raymundo no los puede ayudar.

 

Nadie los puede ayudar excepto Cristo, el Espíritu Santo y Yo, su Padre. Recuerden eso, pues Mi hijo Raymond es solo Mi Palabra. Su Dios es Cristo, el Espíritu Santo y su Padre. ¿Me escuchan? Eso es todo lo que les voy a decir con mucha alegría. Este es su Padre. Este es su Padre con la Palabra Recta. ¡Escúchenme! . ¡Escúchenme! . ¡Escúchenme!.

 

 


el correo electrónico: Ray@prophecy.org 
Para ayudar a financiar este ministerio Clic sobre Botón de Donación


Para comprar los Libros de Profecía - Clic en el Libro


o escribir a: Raymond Aguilera, PO Box 20517, El Sobrante, CA. 94820-0517, EE.UU.., 
Registro de propiedad literaria de 1989-2001, Raymond Aguilera. 


Volver a la tapa del Libro de Profecía.

Vaya a la Próxima Profecía