226.- Profecía dada a Raymond
Aguilera el 14 de Octubre de 1992 a las 2:05 PM. En Español y lenguas no
comprensibles.
Mastiqué. Mastiqué el hígado. Mastiqué
el hígado de tu amiga. Mastiqué el hígado de tu amiga. (Lenguas no
comprensibles).
La secretaria (lenguas no comprensibles).
Pues la Rama (lenguas no comprensibles).
Tóquenme, Tóquenme y los Abrazaré y los
Besaré. ¿Me escuchan, Hijos Míos? Si Me tocan, los Besaré. Si me Buscan, los
Abrazaré, haré lo que sea necesario para llevarlos al Cielo, pero tengo que
mostrarles la manera, la Fuerza de su Dios. Porque están Ciegos y no Me
escuchan. No escuchan la Palabra de Su Dios pues están sordos. Quiero llevarlos
al Cielo con Mi Hijo y el Espíritu Santo. Les voy a mostrar los Caminos
de Dios.
¡Escúchenme! ¡Escúchenme! ¡ Escúchenme!
Éste es el Padre, Quien lo hizo todo con Mi Palabra. Abran sus ojos y miren al
Cielo. Les mostraré el camino, con el Espíritu Santo, con Mi Hijo Jesús.
Coman la Misa. Busquen a sus hermanos. Búsquenlos. Busquen a su Dios.
Lean la Biblia y arrepiéntanse de sus pecados. Los ayudaré con el Corazón de
su Dios, Quien lo hizo todo, el Padre.
Mis
Pequeños, hagan lo que Su Padre les dice. Háganme un favor. Hagan lo que les
digo. Pues los quiero con el Amor del Cielo, del Mundo, de las Estrellas. Si
Abrazan a los que lo necesitan, me Abrazan a Mí, Abrazan a Mi Hijo, Abrazan al
Espíritu Santo. Si les dan comida, le dan comida a su Dios, a su Rey de Reyes,
a su Padre y al Espíritu Santo. Abran su corazón pues las cosas que conocen
van a cambiar rápidamente.
Tienen que ayudarse mutuamente. Tienen que
parar las peleas de palabras, de maneras, de iglesias, todas esas cosas tienen
que pararlas en este minuto. Pues el demonio tiene hambre de la Sangre del
Cuerpo de Dios. Cómo pueden hacerse fuertes, si se pelean entre sí y entre las
iglesias por las maneras, por las palabras. ¡Oh! ¡Qué pena! ¡Qué pena!
Los Perros están hambrientos, están
alrededor del Cuerpo de mi Hijo y quieren comer. Quieren comer con sus dientes
puntiagudos. Y la Iglesia de Dios, todo lo que saben es pelear con sus hermanos
y hermanas del Cuerpo de Cristo. Los pastores son lo mismo. “¡Qué
pena! ¡Qué pena!”
Pues el demonio
va a entrar en la Iglesia y va a empezar a roer los huesos de la carne de la
iglesia pues ustedes están peleando entre sí. Pero, Yo, el Dios que hizo el
Cielo, el Mundo con Mi Hijo y el Espíritu Santo, voy a colocar la llama dentro
de la Iglesia de Mi Hijo. Voy a quemar todo lo que está mal y lo que está Bien va a crecer. Pues lo que digo va a suceder.
Aquellos que hagan lo que Mi Hijo les dijo, cuando
estuvo viviendo con ustedes se salvarán.. Aquellos que se queden aquí peleando
entre ellos, por formas, por palabras, el demonio los va a devorar. Pues les
digo y les digo y les digo, y no Me escuchan. Lo único que quieren es pelear
con la Familia. Pelear con el Cuerpo de Mi Hijo. Todo lo que han aprendido de la
Biblia es pelear, pelear, pelear y pelear con sus hermanos y hermanas.
Al demonio no le importa. Le agrada que peleen, pues
así se llena su estomago con la Sangre del Mi Hijo, pero hay algunos que están
en el medio de las peleas y que voy a salvar. Pues tienen los Ojos y los Oídos
de Mi Hijo. Comen la Misa. Buscan a los hijos e hijas en las calles, los
enfermos, los viejos.
Tienen la Manera de Dios, del Padre, Jesús y el Espíritu
Santo. Pues Me aman con todo su amor, con todo su corazón y Yo también los
amo. A esos los voy a salvar Pues buscan a su Dios, golpean a la puerta con toda
la fuerza que tienen en su corazón, con toda la fuerza que tienen en su mente,
con toda la fuerza que tienen en su espíritu. Golpean a la puerta de Dios.
A aquellos les voy a abrir la Puerta. Los voy a Abrazar,
Los voy a Besar,
y Les voy a dar el Traje del Cielo y el Anillo del Cielo. Les
voy a dar la casa del Cielo, pues
esos son Míos.
Los que hacen lo que les digo. Los otros ¡Qué pena!
Pues les digo y les digo y les digo y solo hacen lo que quieren, Tienen el
coraje. Tienen el coraje del demonio. Se creen demasiado. Creen que saben más
que Dios, Quien lo hizo todo.
¡Qué
pena! ¡Qué pena!
Pues los amo a TODOS,
con Mi Amor, con Mi Corazón, con Mi Hijo Jesús, con el Espíritu Santo, pero
tienen ese corazón duro. Tienen la cabeza
dura. Tienen el espíritu Duro y nadie puede cambiarlos. Pues
todo lo que es
duro no
es del Dios del Cielo, del Mundo, con Mi Hijo y el Espíritu Santo. Se lo estoy
diciendo con lágrimas. Se lo estoy diciendo con Fuerza. Se los digo, se los
digo se los digo y solo cierran sus ojos y cierran sus oídos y caminan en la
otra dirección que no es la de Dios. La dirección de Dios es la correcta, es
la recta y Él tiene Puro Amor de todo lo que es Justo, pero ellos no escuchan.
En este momento tienen sus manos sobre sus oídos,
sus manos sobre sus ojos, ¡GRITANDO! Halándose el cabello pues no les gusta lo
que escuchan. Pues no conocen la verdad, y
su mente es tan dura. Y su corazón es tan duro que no les deja cambiar sus
caminos. Gritan y gritan y gritan y gritan y gritan que todo lo de Dios es malo.
Pues
les gusta pelear.
Les gusta lo que es malo.
No quieren lanzarse a los pies de la Cruz. No quieren
hacerse Humildes y lanzarse enfrente de la Cruz de
Mi Hijo. Les gusta más la pelea por las palabras, por los caminos del
demonio, usando el Nombre de Mi Hijo para decir que lo saben todo. Que conocen
la forma correcta, pero lo que van a encontrar es el Abismo.
¡Qué
pena! ¡Qué pena!
Pues los Amo con todo mi Corazón, pero tienen que hacer lo que es justo con su
corazón y su mente. No voy a cambiarlos. Tienen que
cambiar por sí mismos. Pues
tienen que caer enfrente de la Cruz de Mi Hijo y llorar y arrepentirse de sus
pecados, de lo que le hicieron mal a su Dios, al Padre, al Hijo y el Espíritu
Santo. ¿Me escuchan, Mi Hijos e Hijas?.
Quiero contarles. Quiero mostrarles cuánto los amo.
Cuánto los amo, pero tienen una mente
dura, un corazón duro, un espíritu duro. No los puedo tocar. Pues hablamos idiomas diferentes. El
Idioma de su Dios es correcto, es de la manera correcta. Tenemos que hablar la
misma Lengua. La Lengua de Dios, que lo hizo todo. Soy el Padre y Mi Hijo murió
por ustedes, y el Espíritu Santo está ahí para mostrarles. Pero lo tienen que
hacer ustedes mismos. No los vamos a cambiar si no quieren cambiar.
¡Escúchenme!
¡Escúchenme! Con
el Amor de Su Padre, con el Amor de Mi Hijo Jesús con el Amor del Espíritu
Santo, les estoy diciendo la verdad. Se lo voy a decir y se lo voy a decir y se
lo voy a decir hasta que no quieran escucharme más. Hasta que se arranquen el
cabello con la fuerza del demonio. Pues no quieren escuchar la Palabra de su
Dios, la Palabra Recta, la Palabra Correcta. Y de está forma sabré que hice
todo que pude para mostrarles la manera correcta y ustedes voltearon y se fueron
con su dios, el demonio.
Entonces,
sabré a quién escogieron. Entonces los enviaré a vivir con su dios al Abismo.
Pues
entonces sabré a quién escogieron, con su mente, con su corazón, con su espíritu,
a quién pertenecen. Pues sabré que aman más a su dios. Pues buscaron todo lo
que era malo, todo lo que es contrario a su Dios que es Bueno,
Quien los ama con el Amor del Cielo, de las Estrellas, con su Hijo y el Espíritu
Santo.
Hijos Míos, no sé cuántas Palabras puedo decirles
y la manera de decírselas. Para que cambien su mente, el corazón y todo lo que
tengan que sea duro. Pues el día ha llegado en que voy a cerrar el mundo. Y voy
a empezar uno nuevo. Quiero que vivan Conmigo en el Cielo, pero no los voy a
forzar. ¿Me están escuchando con sus oídos? Pues
quiero que escuchen y quiero que sientan la Manera de Dios.
Pues la Fecha de la Biblia ya casi está aquí. Está
muy cerca. Está cerca, los va asustar cuando llegué. Creen que pueden
continuar viviendo de la forma que están viviendo, y que nada va a cambiar,
pero va a cambiar muy rápido. ¡RÁPIDAMENTE!
y
se van a asustar y el demonio los va a llevar al Abismo, ¡Gritando! Y Yo, con
Mis Ovejas, Mis Semillas, vamos a ir a vivir al Cielo por todos los días que
hayan días. Donde no hay ningún sufrimiento. Donde no hay nada que sea malo.
Voy a Llorar
pues los perdí. Pues los amo con todo Mi Corazón, pero tengo la Manera que es Recta. Tengo que hacer lo que tengo que hacer.
Sé que no les gustará, pero sé que es Justo.
Sé que es Mío
y Yo protejo a lo que es Mío.
Y el demonio protege lo que es de
él. ¿Me escuchan?
Eso es todo lo que les voy a decir hoy, en está
fecha, en este momento, con Mi hijo Raymundo. Y Raymundo, escribe todo lo que he
dicho, en la manera en que te lo he dicho. Pues quiero que Mis Hijos y Mis Hijas
aprendan la Manera de Dios. ¿Me escuchas Raymundo? Escribe todo bien, como te
mostraré, pues aquí llega el día, el momento del sufrimiento y la Ovejas, las
Semillas tienen que aprender. Tienen que estudiar. Tienen que leer la Biblia y
las Profecías, la Palabra de Dios.
Mis Ovejas, Mis Semillas, les hablaré nuevamente
otro día y les daré más guía de lo que va a suceder y cómo va a suceder y cómo
deben estudiar.
Quiero que busquen a Mi Hijo Jesús, Cristo, el Rey de Reyes, con la Fuerza del
Espíritu Santo. La Palabra del Padre les está diciendo la Verdad
con el Amor del Cielo. Les doy Mi Felicidad. Háganse
fuertes y estudien la Biblia, con todo su corazón, con toda su mente.
Los Abrazaré y los Besaré pero tendrán que golpear a esa Puerta y quiero que
la abran. Pues quiero Besarlos, quiero Abrazarlos.
correo electrónico: Ray@prophecy.org
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