1870.- Suceso ocurrido a Raymond Aguilera el 15 de noviembre del 2006.

Saqué a Eva y a los niños ayer, pues creía que debíamos celebrar que Eva se había hecho ciudadana Estadounidense. Durante la cena empezamos a hablar de la Profecía 1860 y del uso brillante del Señor de la granada como símbolo. Eva dijo que creía que la fruta era mencionada en alguna parte de la Biblia, talvez en el Libro del Cantar de los Cantares. Le dije, revisémoslo cuando lleguemos a casa.

 

1860.- Profecía dada a Raymond Aguilera el 11 de noviembre del 2006 a la 7:37 AM.

Raymundo, las esposas de tu nueva familia van a ser muy unidas, como las semillas de una granada cubiertas con la Sangre de Jesús y la armadura de Dios.

 

 Así que salimos del restaurante y pasamos por un almacén a donde Eva quería ir. En la camioneta ella miró en la Biblia. Abrió en el Cantar de los Cantares. Cuando lo encontró, me dio una mirada sorprendida y dijo: No lo puedo creer. Abrí en el Cantar de los Cantares al azar y la primera palabra que captaron mis ojos fue la palabra “granada”. ¿Cuál es la probabilidad que eso pase? Y miren esto, el titulo de la sección se llamaba: ¡El Amado!

Debo decir que estaba un poco asombrado de lo que ella me estaba diciendo. Le pregunté a Eva, ¿Crees que el Señor nos estaba escuchando mientras comíamos y hablábamos acerca de esto?

Esta es la cita en la que Eva abrió:

Cantar de los Cantares  6:11-12

 

El Amado

Can 6:11 Al huerto de los nogales descendí,

para ver los retoños del valle,

para ver si las vides ya han florecido;

si han brotado los granados.

Can 6:12  Y antes que me diese cuenta,

mi alma me puso sobre los carros de mi generoso pueblo.

El cortejo nupcial

 

Luego de leer esto, Eva me dijo que tenía la sensación que había más de una mención de ganadas en este libro, así que pasó la hojas y en realidad sí encontró más:

Cantar de los Catares Capítulo 4:

 

Can 4:1  ¡Qué bella eres, oh amada mía!

¡Que bella eres!

Tus ojos son como de palomas,

mirando a través de tu velo.

Tus cabellos son como manada de cabritos que se deslizan por las laderas de Galaad.

Can 4:2 Tus dientes son como rebaños de ovejas trasquiladas que suben del lavadero: que todas tienen mellizos,

y ninguna hay sin cría.

Can 4:3 Tus labios son como hilo de grana,

y tu boca es bella.

Tus mejillas parecen mitades de granada, a través de tu velo.

Can 4:4 Tu cuello es como la torre de David, edificada para armería:

Mil escudos están colgados en ella,

todos escudos de valientes.

Can 4:5 Tus dos pechos son como dos venaditos, mellizos de gacela,

que se apacientan entre lirios.

Can 4:6 Me iré al monte de la mirra

y a la colina del incienso,

hasta que raye el alba

y huyan las sombras.

 

Can 4:7 Eres toda bella, oh amada mía,

y en ti no hay defecto.

Can 4:8 ¡Ven conmigo del Líbano!

¡Oh novia mía, ven del Líbano!

Desciende de las cumbres del Amana,

desde las cumbres del Senir y del Hermón,

desde las guaridas de los leones

y desde los montes de los leopardos.

 

Can 4:9 ¡Prendiste mi corazón,

oh hermana y novia mía!

Prendiste mi corazón

con un solo gesto de tus ojos,

con una sola cuenta de tus collares.

Can 4:10 ¡Cuán dulces son tus caricias,

oh hermana y novia mía!

Tus caricias son mejores que el vino.

El olor de tus perfumes es superior al de las especias aromáticas.

Can 4:11 Tus labios destilan miel como panal.

Oh novia mía, miel y leche hay debajo de tu lengua.

Y la fragancia de tus vestidos

es como la fragancia del Líbano.

 

Can 4:12 Un jardín cerrado es mi hermana y novia,

un jardín cerrado, un manantial sellado.

Can 4:13 Tus plantas son un huerto de granados con exquisito fruto.

Hay alheñas y nardos;

Can 4:14 nardos, azafrán, cálamo, canela,

plantas de incienso, mirra, áloe,

con todas las mejores variedades de especias.

Can 4:15 ¡Es un manantial cercado de jardines,

un pozo de aguas vivas que corren del Líbano!

La amada

 

Can 4:16 ¡Levántate, oh Aquilón!

¡Ven, oh Austro!

Soplad en mi jardín,

y despréndanse sus aromas.

Venga mi amado a su huerto

y coma de su exquisito fruto.

Comentarios de Eva:

Más tarde, yo (Eva), escribí las citas de la Biblia y las puse en el Libro de Profecía ( Ray me lo dio para que lo hiciera, porque quería que yo lo escribiera exactamente, como había sucedido) Tenía la fuerte sensación que el amado en el capítulo 6 era Ray, buscando sus esposas y que el capítulo 4 era la descripción de sus esposas. Y la frase final del capítulo (Venga mi amado) era una instrucción del Señor al respecto de esta situación.

Esta parte del suceso vino de me, no de Ray y la única razón por qué es añadida, es porque siento que viene del Señor y necesita ser añadido Y el Señor lo está permitiendo. ( Los comentarios de Eva terminan aquí).

 

Ray continúa:

Bien, más tarde estábamos esa noche en casa, y estábamos charlando con Eva. Durante la conversación mientras Eva estaba hablando el Señor me dijo que yo me quedará callado y que no le dijera nada. Después de un rato ella se dio cuenta que yo permanecía con la boca cerrada y que no le contestaba y se irritó, haciendo comentarios a mi silencio, pero el Señor me dijo que no le respondiera. Así que ella siguió preguntándome, por qué no contestaba y su disgusto fue en aumento. Esto continuo, por cerca de cinco minutos hasta que ella estaba muy enojada conmigo. Pero el Señor seguía indicándome que me quedará callado. Luego de unos cinco minutos más el Señor me instruyó para contarle que Él me estaba entrenando para mantener mi boca cerrada, para que cuando la iglesia de los hombres me confrontara, yo supiera qué hacer.

Sueño 5:45 AM

La misma noche tuve un sueño muy vivido. Soñé con un hombre llamado Pete que antes trabajaba conmigo. Yo tenía un cargo de mantenimiento y por muchos años limpiaba una tienda de licores. El dueño del lugar, Pete, no hablaba realmente mucho de Cristianismo, pero una vez dijo que de todas las iglesias allá afuera, él pensaba que la Católica era la mejor por sus visión acerca del arrepentimiento. Eso fue todo lo que sé de lo que decía de religión. Era un buen hombre y dadivoso, pero llegaba a ser duro a ratos. Murió hace siete años.

Bien, tuve este sueño muy vivido y en este sueño vi a Pete en cama. Parecía que estaba muy enfermo. Fui a su casa y tenía un bloque de pan en mis manos y tenía que dárselo por alguna razón. No recuerdo habérselo dado o que lo haya comido. Pero lo importante era que tenía que darle el Pan. Y el Señor me inspiró que lo documentará. Supongo que eso es todo.

 


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