Grabación de sonido de la Profecía 1897.
Esta grabación se hizo en el momento que el Señor me hablaba, como las otras
grabaciones que se han puesto en la página, “http://profecia.org”.
Para escucharlo, se recomienda leer el texto mientras se escucha. ( En Inglés)
1897.- Profecía dada a Raymond Aguilera el 12 de diciembre del 2006 a las 3:02 AM.
Buenos días Raymundo, otro día más. Está lloviendo fuera. Los Poderes de Dios están controlando todo, luz, lluvia, fuego, aire. Todo está bajo Mi Control. Mi Hijo y el Espíritu Santo están todos de acuerdo. Nada pasa en este planeta sin que estemos Nosotros Tres de acuerdo. Las batallas en el Cielo se están arreciando, el demonio se está reagrupando en este momento, pues tuvo bastantes pérdidas en el Medio Oriente. Están intentando reagruparse, intentando encontrar que hacer. Pero la cosa es con Dios, ya sé que es lo que están intentando hacer. Por eso es ridículo con el demonio y el hombre. Creen, piensan, pero Yo ya sé. Como alguien dijo, Est.an ahí, haciendo eso, no interesa.
Tracé un plan y ocurrirá al pie de la letra. Conozco Mi Rebaño, sé, dónde están durmiendo. Sé, dónde están despiertos. Sé, lo que están pensando. Conozco sus penas en el corazón. Algunas son fuertes. Otros están tan solo planeando. Allí es dónde está la batalla. El enemigo está justo atacándolos, confundiéndolos, tratando de dividir y conquistar. Algunos dirían, divide y vencerás, pero no importa, estoy a cargo de todo.
Lo importante es que Mi Rebaño tiene que aplicarse a la Biblia. Tiene que orar. Tienen que unirse. Tienen que comportarse como un Ejercito Espiritual, con un punto focal y este es Jehová Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo. Es un vínculo inquebrantable. Tan pronto el hombre interviene e intenta controlar, manipular y sentarse en el Trono de Dios, es cuando los problemas empiezan. Ese es el motivo por el cual el mundo está en tal enredo.
Demasiados pastores tratando de ser Dios. Les gusta ser aclamados, les gustan los fondos, les gusta el dinero. Me da lástima de ellos. Pero cuando su rodilla caiga, no habrá misericordia. No tuvieron misericordia con el Rebaño. ¿Por qué debo darles Misericordia? Hablan mucho de ciertas cosas de las cuales se aferran, pero su corazón no cambia. No están engañando a nadie, sino a sí mismos. Una mala semilla corrompe a mucha gente. Todos caerán al abismo.
Pero Raymundo, no perderé a ninguno de los Míos. La gente que busca pastores que son deslumbrantes, carismáticos no está buscando a Dios. Están buscando un ídolo. Pueden sentarse y ondear los brazos, danzar y cantar y pensar que están alabando a Dios pues lanzan el Nombre de Jesús al aire. Yo solo pongo Mis Manos sobre Mis Oídos. No los escucho. De cierta forma ni siquiera los miro. Pero sé lo que está pasando. Y cuando ellos oran y oran y oran y oran y piden esto o aquello, Yo no respondo, pero el demonio sí. El demonio, contesta sus plegarias, y ellos dan la vuelta y creen que es Dios pues están adorando a su ídolo. ¡Qué pena! ¡Que pena, adoradores de ídolos en el Cuerpo de Cristo!
Pero Rebaño Mío, métanse, aplíquense a la Biblia, oren, oren, oren, Comulguen diariamente, busquen a sus hermanos y hermanas, ayuden a los que necesitan. Párense en la torre de vigía. Asegúrense de tener suficiente aceite para sus lámparas. Mi Hijo Jesucristo de Nazaret, está listo a aparecer cualquier día. Destápense los oídos, apunten esa nariz hacia la Biblia. Usen esos ojos para leer la Palabra de Dios, la Sabiduría de Dios. No se desanimen porque el enemigo los ataque, por estar haciendo las cosas de Dios. Pero tienen que tenerlo en el corazón. A veces es fácil, a veces es difícil, pero Dios está ahí 24 horas al día. Aunque no entiendan ciertas cosas, los Ángeles están cerca de ustedes, alrededor de ustedes protegiéndolos.
Los ejércitos tienen que ser organizados, tienen que trabajar juntos, tienen que recibir órdenes, tienen que hacer su trabajo. Recuerden, el Amor de Dios está ahí, los Brazos de Dios están ahí. Están confrontando una ola, una tormenta del mal. La única forma de atravesarla es juntándose, conociendo las Maneras y los Caminos de Dios, leyendo la Biblia, congregando, ayudándose mutuamente. Los lobos están ahí, los perros, las fuerzas demoníacas. Háganse tan fuertes como sea posible uniéndose. Dejen de pelear, dejen de discutir, en el momento que esos pensamientos lleguen a su cabeza, desháganse de ellos. El enemigo pondrá esas cosas para mantener la chispa. No hay frutos para el Ejército de Dios peleando o riñendo entre ustedes mismos. Ahora Raymundo, descansa un poco, hablaré contigo otro día. ¡Así sea! ¡Así sea! ¡Así sea! (fin)
el
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